Comentarios Recientes

0

Efemèrides especial 3 de marzo 1936:Relaciòn entre RD y MLB iniciò con visita Cincinnati Reds hace 85 años


  • Rafael Baldayac | 03-03-2021

 

 

La visita al país de los Rojos de Cincinnati-el 3 de marzo de  1936- marcó el inicio de la fructífera relación entre Major League Baseball  y República Dominicana, que camina hacia las nueve décadas.Exactamente 20 años antes de que el montecristeño Osvaldo Virgil se convirtiera en el primer criollo en las mayores, en 1956, y casi tres generaciones antes de que fuera común y corriente que todos los clubes estadounidenses tuvieran quisqueyanos en sus rosters, como ocurre actualmente previa al inicio de la campaña 2021.

 

SANTIAGO, REPUBLICA DOMINICANA-.Con la presencia en su nóminade los futuros miembros del Salón de la Fama de Cooperstown Kiki Cuyler y Ernie Lombardi, los Rojos de Cincinnati abrieron un dia como hoy 3 de marzo de 1936 la era de visitas de equipos de beisbol de Grandes Ligas a la República Dominicana.

 

Los Rojos de Cincinnati pisaron hace 85 años tierra dominicana para jugar dos partidos de exhibición con «Escojido» (así llamaban entonces al «Escogido»), el martes 3 de marzo de 1936, y luego con Licey, el miércoles 4, en el Campo Deportivo de Ciudad Trujillo, que era el nombre que tenía en ese tiempo la ciudad primada de América.

 

Antes de 1936, sólo un club de Grandes Ligas había salido de Estados Unidos, los Gigantes de New York. Este conjunto se viajóa La Habana-Cuba en noviembre de 1920,  pero no para entrenar, sino para celebrar juegos de exhibición.

 

De manera que el primer equipo que entrenó fuera del territorio estadounidense, fue el de los Rojos Cincinnati de 1936. Ellos viajaron en barco a Puerto Rico, zarpando de las costas de la Florida.

 

Se instalaron en San Juan el 2 de febrero de 1936 y durante el tiempo que pasaron en la isla de Borinquén se enfrentaron a un equipo cubano de estrellas negras, con quienes jugaron una serie de tres partidos.

 

Es después de un mes en Puerto Rico, que  se organizó viajar a Santo Domingo, que entonces era Ciudad Trujillo, y enfrentarse al “Escogido” el martes 3 de marzo, y al día siguiente con el “Licey”.

 

La decisión de viajar a dominicana fue por iniciativa del gerente general Larry MacPhail, quien había negociado que su equipo entrenara por un mes en Puerto Rico esa primavera.

Cincinnati, ex campeones mundiales del 1919, visitaron la vecina isla primero, para entrenarse antes del inicio del pennant de 1936, y estando en Borinquén resolvieron dividir la escuadra en dos combinados y enviar uno a Santo Domingo.

 

Gene Karst (1906-2004), quien era el secretario de viajes del club, narró la experiencia en un artículo publicado en 1987 en el sitio de la Sociedad para la Preservación de la Historia del Béisbol (SABR).

 

Larry MacPhail, gerentegeneral de los Rojos, organizador de la excursión, señala en el artículo: “Pasamos alrededor de un mes haciendo ejercicio en San Juan, luego la mitad del equipo había tomado un barco a Ciudad Trujillo para jugar un par de partidos de exhibición en República Dominicana”. 

Agrega este interesante dato: “El resto de nuestro viaje de regreso a Estados Unidos sería por aire, el primer vuelo de equipo en la historia del béisbol”.

El presidente dominicano, el dictador Rafael L. Trujillo, decretó que ambos días fueran festivos después del mediodía y los encuentros comenzaron a las tres de la tarde.

 

La boleta más cara costó dos pesos y ochenta centavos y la más barata 25 centavos. Para la época, el peso dominicano tenía el mismo valor que el dólar estadounidense.


Cincinnati ganó ambos encuentros, pero no sin pasar un tremendo susto en el duelo contra Licey (fundado en 1907), el equipo de pelota más antiguo del país caribeño.

 

El escenario sería el Campo Deportivo Municipal, antes Gimnasio Escolar. Para trasladarse los norteamericanos a Dominicana, volvieron a viajar en barco, pero no fueron todos, se dividieron en dos escuadras.

 

Un grupo, incluido el manager Charlie Dressen regresaron a Tampa para terminar los entrenamientos allá, en su campo de entonces.

 

El Cinci fue dirigido en la capital dominicana por los coaches George (High Pockets) Kelly y Tom Shehan. Al grupo los acompañaba uno de los umpires más famosos en la historia del béisbol, Bill Klem, quien está en el “Hall of Fame” de Cooperstown. Igualmente vinieron con los peloteros tres periodistas de Cincinnati y un médico.

 

Gustavo LLuberes,  lanzó tremendo juego contra Cincinnati el 4 de marzo de 1936, pese a  perder 4 por 2,  en el noveno inning con dos carreras sucias, en su gran labor monticular ponchó siete gringos. Todas  las carreras que le hicieron fueron inmerecidas producto de cuatro costosos errores de la defensa criolla.

 

Los players de Cincinnati tenían temor de venir a nuestro país, por los rumores que existían en la época en el sentido de que era peligroso arribar a la tierra del dictador Trujillo.

 

En aquel primer encuentro, efectuado la tarde del martes 3 de marzo de 1936, el Cinci debutó venciendo a los melenudos del “Escogido” con anotación de 7 por 1. Los dominicanos sólo dieron 3 hits y los autores fueron: el Grillo “A”, Ninín Rodríguez y Mariano Defilló.  

 

En el segundo choque el Licey estaba ganando 2-1 con dos outs en la parte de arriba de la novena entrada, cuando un mal fildeo del jardinero derecho José Saint-Claire, quien jugaba con el seudónimo de «Pepe Lucas», convirtió un batazo de Kiki Cuyler en un doblete que produjo las dos carreras del triunfo para Cincinnati.


En su obra «Nacimiento y Desarrollo del Béisbol Dominicano», el historiador y comentarista deportivo dominicano Tony Piña Cámpora aclaró que «Pepe Lucas», quien era un gran defensor de la tercera base y la primera base, fue colocado fuera de posición en ese encuentro contra Cincinnati y que la jugada perseguiría el resto de su carrera al legendario pelotero dominicano.


«Él solo tenía que levantar las manos y atrapar la pelota, y Santo Domingo habría derrotado al primer equipo de Grandes Ligas en invadir la isla», escribió Robert Cantwell en un largo artículo sobre la calidad del béisbol dominicano titulado «Invasion from Santo Domingo», publicado en febrero de 1963 en Sport Illustrated.

 

Las islas caribeñas de Puerto Rico y Santo Domingo, se convirtieron hace casi nueve décadas en los primeros países fuera de los Estados Unidos en servir de escenario para entrenamientos de un equipo de Grandes Ligas.

 

Dieciséis años antes, el domingo 28 de noviembre de 1920, los Gigantes de Nueva York, estuvieron en La Habana, Cuba,  siendo derrotados  por los Alacranes del Almendares.

 

Los norteamericanos  tenían como refuerzo a Babe Ruth, a quien le pagaron dos mil dólares por juego. Sin embargo  fue el jardinero cubano Cristóbal Torriente, un potente bateador que por su color, no podía jugar en las Ligas Mayores, debido al racismo que existía, quien se robó el show pegando tres cuadrangulares.

 

Con relación a la Republica Dominicana una década después de la visita de Cincinnati, el dictador  Rafael Trujillo invitó a los Dodgers de Brooklyn y su filial de Triple A, los Reales de Montreal, a entrenar en República Dominicana a partir del primero de marzo de 1948.

 

Trujillo como una forma de paliar la penosa situación por la que atravesaba el país  por la Tragedia de la Río de Verde, el 11 de enero de 1948, invitó a los Dodgers y a los Reales, su sucursal triple A de la Liga Internacional.

 

Los Dodgers, que estaban mudando su campamento de preparación de Daytona a Vero Beach en Florida y necesitaban un lugar alterno, mientras ubicaban y ordenaban el nuevo lugar,  tenían en su fila al intermedista Jackie Robinson, quien había quebrado la barrera racial el año anterior y era el jugador más popular entre los fanáticos dominicanos.

 

Cuba, donde los Dodgers habían estado en 1941, 1942 y 1947, era otra opción extranjera, pero la invitación de Trujillo incluyó $50 mil dólares garantizados que hicieron inclinar la balanza para Quisqueya.


Más que el amor que sentía por el juego, Trujillo usaba esos eventos para intentar vender al resto del mundo un rostro positivo de una terrible y sangrienta dictadura (1930-1961) de 31 años que muchos historiadores consideran como la más nefasta y trágica en la historia del continente.


El presidente de los Dodgers, Branch Rickey, hizo un anuncio oficial del acuerdo en octubre de 1947 en Nueva York. Los Dodgers y los Reales llegaron a Ciudad Trujillo el 1 de marzo de 1948 y el manager del equipo principal, Leo Durocher, recibió la llave de la capital en una ceremonia oficial.


La mayor atracción de los visitantes fue Jackie Robinson, el Novato del Año de la temporada de 1947, cuando se convirtió en el primer negro que jugaba en las ligas mayores, así como a Gil Hodges, Duke Snider, Ralph Branca, Pee Wee Reese, entre otros, entrenaron en el estadio de la escuela Normal Presidente Trujillo de Ciudad Trujillo.


El equipo de Montreal, que tenía en su roster a los afroamericanos Roy Campanella (1921-1993) y Don Newcombe (1926-2019), entrenó en San Cristóbal, que está a media hora de la capital y era la ciudad natal de Trujillo.


Campanella, un futuro tres veces Jugador Más Valioso y miembro del Salón de la Fama de Cooperstown, fue promovido al equipo grande para el día inaugural, mientras que Newcombe, el primer pitcher que durante una carrera ganó el Novato del Año, Cy Young y Jugador Más Valioso, fue subido al año siguiente.


«Los encuentros entre Dodgers y Reales fueron todo un éxito en el país caribeño, especialmente por la presencia de Robinson, quien al quebrar la barrera racial, inspiró a los peloteros locales para soñar con algún día poder alcanzar las ligas mayores, algo que finalmente ocurrió el 23 de septiembre de 1956, cuando Virgil debutó con los Gigantes», escribió en una de sus obras el historiador deportivo Emilio «Cuqui» Córdova.


En su columna «Béisbol de Ayer», que por décadas publicó en el periódico Listín Diario, Córdova narró sobre la visita a República Dominicana, el 15 de octubre de 1957, de una selección de jugadores de Grandes Ligas bautizada como «Estrellas de Willie Mays» que jugó tres partidos contra Estrellas Orientales, Licey y un combinado de dominicanos y extranjeros que se preparaban para temporada invernal local.

 

El martes 15 de octubre de 1957 llegó al país este equipo de peloteros negros de MLB llamado las Estrellas Negras de Willie Mays, que jugaron una serie de cuatro partidos frente a las Estrellas, el Licey y el Escogido y luego un cuarto choque contras una selección integrada por esos conjuntos y sus refuerzos.

 

En el primer juego derrotaron 9 – 0 a las Estrellas, el miércoles 16. El Escogido venció 3 – 2 a los Astros de Mays, el jueves 17 y el viernes Mays y su selección se impusieron 4 – 2 al Licey y luego el sábado, la selección de estrellas de Mays se impuso 9–2 a los dominicanos, que estuvo integrado por los tres combinados dominicanos y sus importados.

 

Los partidos se realizaron en el Estadio Trujillo (el nombre original del Estadio Quisqueya desde su construcción en 1955). Además de Mays, uno de los mejores peloteros de todos los tiempos, el seleccionado de ligamayoristas incluyó a Elston Howard, George Crow, Al Smith, Gene Baker, Jim Pendleton, Wes Covington, el mexicano Beto Ávila y los lanzadores Connie Johnson, Brooks Lawrence y el panameño Humberto Robinson.

 

En el invierno de 1967, los Pittsburgh Pirates jugaron dos partidos, uno en Santo Domingo y otro en Santiago, contra una selección de grandes peloteros locales llamada «Estrellas Dominicanas», reseñó Córdova en una de sus crónicas.

 

Las “Estrellas de Willie Mays” arribaron al país el 16 de octubre de 1957 por gestiones realizadas de parte de Rafael Antún, presidente de las “Estrellas Orientales” para ese entonces.

 

El conjunto visitante estaba compuesto por los catchers Elston Howard y Charlie White, la inicial fue cubierta por George Crowe, el mexicano Beto Ávila en segunda, Al Smith era el antesalista, Gene Baker el paracorto y Jim Pendleton como utility.

 

Los jardineros eran Harry-La Maleta-Simpson, Willie Mays y Wes Covington.

En el aspecto del pitcheo, vinieron Connie Johnson, Brooks Lawrence, el derecho panameño Humberto Robinson, Frank Barnes, y Joe Black.

 

Los norteamericanos ganaron dos de tres encuentros. Es significativo señalar que en uno de los partidos Beto Ávila se estafó el pentágono, siendo el primero en lograrlo en el estadio Trujillo, más tarde el parque cambió de nombre, el Quisqueya, como es en la actualidad.

 

En el primer desafío, el grupo de Willie Mays derrotó 9 x 0 a las Estrellas Orientales. En el tercer encuentro los norteños le ganaron a los Tigres del “Licey” y en el último “game” los visitantes superaron a una selección de nativos y refuerzos con score de 9 por 2.

 

El segundo juego de exhibición resultó en un enfrentamiento del equipo de Mays contra los Leones del “Escogido”, en el cual los visitantes sucumbieron ante los criollos con anotación de 3 a 2 carreras.

El triunfo de los dominicanos se originó con el apoyo de la brillante labor de tres lanzadores nativos que permitieron seis hits en el escenario del stadium capitalino.

 

En las dos últimas entradas de aquel choque, el “Escogido” puso en el terreno nueve criollos. Entre estos, el lanzador novato Danilo Rivas, que se creció en el último acto, dominando a Willie Mays, que bateó roling a segunda y ponchó consecutivamente a los temibles bateadores Wes Covington, de los campeones mundiales de Milwaukee, y Harry Simpson de los Yankees de New York.


Los Piratas ganaron el primer encuentro, pero en el segundo, el jueves 19, el abridor zurdo Danilo Rivas (6.2 IL) y el relevista derecho Pedro Borbón (2.1 IL) blanquearon a la novena de las ligas mayores y Ricardo Carty empujó la única carrera con doble en la tercera entrada para un triunfo 1-0 de las «Estrellas Dominicanas».


En 1977, los Dodgers (que ya tenían dos décadas establecidos en Los Angeles, California), enfrentaron a los New York Mets en dos choques, uno en Santiago (el 19 de marzo de 1977) y otro en Santo Domingo (el 20 de marzo de 1977, quebrando una sequía de una década sin presencia de la «gran carpa» en territorio quisqueyano.


En el segundo juego de la serie, en el Estadio Quisqueya, Manny Mota, quien era un héroe local con Licey, conectó un jonrón de dos carreras bateando de emergente contra el gran Tom Seaver para liderar el triunfo 4-0 de los Dodgers.


«Nunca lo olvidaré porque fue uno de los mejores sentimientos que tuve como bateador emergente, venir frente a mi gente y en mi casa», dijo Mota. «Los fanáticos se volvieron locos y no puedo describir cómo me sentí de hacer eso frente a los fanáticos en toda Latinoamérica, República Dominicana y en Los Ángeles, que estaban viendo el juego por televisión», agregó.


Un año después tocó el turno a los St. Louis Cardinals y Philadelphia Phillies de jugar en Santiago y Santo Domingo. En el partido celebrado en Santiago, el antesalista de Filadelfia, Mike Schmidt, bateó un jonrón, que aún hoy se considera entre los batazos más largos en la historia del Estadio Cibao.


Houston y los New York Yankees se enfrentaron en dos cotejos, en Santo Domingo y La Romana, el 29 y 30 de marzo de 1984. El miembro de Cooperstown, Nolan Ryan, engalanó el roster de los Astros y abrió el segundo partido.


Otra vez, los dominicanos tuvieron que esperar un largo tiempo para volver a disfrutar de partidos de exhibición de MLB en vivo. El viernes 12 y el sábado 13 de marzo de 1999, los Mets de Bobby Valentine y los Expos de Montreal, que eran dirigidos por Felipe Alou, una leyenda local, se midieron en Santo Domingo.


Un año más tarde se jugó pelota del más alto nivel en la isla del béisbol, en marzo del 2000, fue algo muy especial.


El derecho José Lima (1972-2010), quien había ganado 21 partidos y lanzado 246.1 innings la temporada anterior, en el mejor de sus 13 años en Grandes Ligas, abrió por Houston en uno de los encuentros.


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

MÁS CONTENIDO EN BÉISBOL

Ir arriba