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Las reducciones sucesivas de la tasa de política monetaria


  • Manuel Ángel Fernández | 09-09-2019

Una de las variables macroeconómicas que toda empresa debe estar siempre al pendiente es la Tasa de Política Monetaria. Esta tasa fijada, revisada y actualizada mensualmente por el Banco Central está íntimamente ligada a la oferta de dinero que circula en una economía y por tanto a la inflación.
   
La Tasa de Política Monetaria (TPM), es la tasa que le cuesta a un banco pedir créditos a un día plazo, medido en términos anuales. Esta es una de las principales herramientas de las que dispone el Banco Central para cumplir con uno de sus más importantes objetivos que es la estabilidad de los precios, es decir, mantener controlada la inflación.
   
Los cambios en la TPM se transmiten desde el Banco Central hasta los bancos comerciales y de estos, hacia las familias y las empresas. En tal sentido, las demás tasas del mercado siguen la tendencia que marca la TPM.
   
En un escenario de altos niveles de inflación (como en Argentina actualmente), el Banco Central sube la TPM para reducir la cantidad de dinero que hay en la economía. Esto busca incrementar la tasa de los créditos con el fin reducir la capacidad de gasto de los agentes económicos. Esta maniobra debe incidir en la reducción de los precios y así bajar la inflación.
   
Por otro lado, en un escenario de estancamiento económico y de reducción del ritmo de los negocios, el Banco Central reduce la TPM para incrementar la oferta de dinero. Esto busca estimular la demanda y el consumo con el objeto de reactivar la actividad económica, aumentar la producción y el empleo.
   
Como hemos podido notar, la TPM ha sido reducida tres veces consecutivas. Al final de cada mes, la Junta Monetaria revisa la tasa y decide si la deja igual, la sube o la baja. Por muchos meses la TPM se mantuvo en 5.50%, pero a finales de junio fue rebajada a 5.00%. Luego, a finales de julio fue nuevamente reducida a 4.75%, y de nuevo a 4.50% a finales de agosto.
   
Pareciera extraño que en épocas de bajas tasas de inflación (La tasa interanual a julio del 2019 cerró en 2.04%), se haya reducido tres veces la TPM. Sin embargo, la postura de las autoridades monetarias es la de actuar con prudencia y prevención. El escenario internacional, donde muchos expertos hablan ya de una nueva recesión mundial, no es el más halagüeño. Hay varios focos de riesgo importantes como la guerra comercial entre China y Estados Unidos, la indefinición permanente del tema del Brexit en Europa, la crisis cambiaria en Argentina, la interminable crisis en Venezuela, la falta de voluntad de los políticos españoles para formar gobierno, los problemas geopolíticos en Siria e Irán, etc.
   
Tal como expresó la nota de prensa del Banco Central: “Debido a la persistencia de factores de incertidumbre, los analistas de mercado esperan que la Reserva Federal realice nuevas reducciones de tasas de interés durante el resto del año”
   
Además, localmente nos adentramos a un nuevo ciclo electoral, con mucha incertidumbre política. Todos estos elementos llevaron a la Junta Monetaria a reducir en tres ocasiones la TPM, además de la ya reconocida reducción del encaje legal, con el objeto de contrarrestar este escenario adverso y mantener el ritmo de crecimiento.
   
Para el empresario es una buena época para financiar sus proyectos de crecimiento, y una mala época para los ahorradores.

Por Manuel A. Fernández
Asesor Financiero
manuel_fdez@yahoo.com


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