Comentarios Recientes

0
Lidia Melania Emeterio Rondón

Lidia Melania Emeterio Rondón


Amenaza contra los valores en la infancia


  • 17.12.2019 - 08:12 pm

El tema de la descomposición social, los antivalores, la corrupción, entre otros, traen saturado todo el ambiente social y familiar, mas no por ello los casos deben pasar desapercibidos, pues hay que mantener el alerta como avivamiento de la conciencia sobre el propósito de alcanzar una sociedad moralmente sana. Si se trata de la niñez, y todo aquello que indique atentado contra los valores en esa etapa, hay que salirle al frente, pues las repercusiones  son inequívocas.

En la prédica de líderes religiosos, académicos y de otros sectores de la vida nacional, se habla, escribe y  pregona la necesidad de proteger a la niñez e inculcarle buenos valores, corregirle a tiempo, y de parte de los adultos, servir de ejemplos que estimulen el correcto proceder. ¿Serán sinceras estas preocupaciones?. Son los hechos en su discurrir los que van a decir si las palabras no están justificadas en los hechos, o si estos desmienten a las palabras. Muchas personas hablan de valores solo como un adorno retórico, y hay  un divorcio entre la realidad y el decir. ¿A qué viene este exordio?

Durante los meses de octubre, noviembre  y si mal no recuerdo hasta la primera semana  de diciembre, estando frente al televisor, observé, con mala cara, una publicidad  utilizando a un niño (entre 8 - 10 años, tal vez) en la promoción de una pasta alimenticia de la denominada espaguetis. En el parlamento, la vecina entrega al niño un plato de lo ya elaborado para que este lo lleve a la madre de él. El niño, en lugar de obedecer al mandato, se sentó en un lugar, y se comió todo lo que había en el plato. Luego, satisfecho de lo que hizo,  devolvió la vasija  a la vecina.

Esta es una publicidad perniciosa para niños y niñas, pues violenta y contraviene el quehacer ético. A este niño, en nombre de un producto comercial, y ante la mirada de un universo de niños y niñas  que, con seguridad, vieron este anuncio, lo indujeron a cometer varios delitos e inconductas: tomar lo ajeno como si fuera suyo, mentir, engañar, abusar de la confianza, sentir satisfacción por hechos incorrectos, y en ningún momento sentir arrepentimiento por su mala actuación.

Frente a esa insinuación publicitaria que actúa con tanta ligereza e inobservancia de asuntos esenciales relativos a la infancia, se induce al antivalor como lo es realizar acciones que deben avergonzar. Hay que preguntarse ¿por qué no hubo una acción inmediata del Ministerio de Educación, ADP, la  Comisión Etica,  la Asociación de Colegios Católicos y de Colegios  Privados, y hasta las academias,  para que esta publicidad fuera suspendida en el acto?

¿A caso tenemos ideas de cuántos niños y niñas se afectaron por esa publicidad que, consciente o no, induce a un infante hacia lo indebido? No es posible que se tenga ignorancia sobre  la tendencia, en esas edades, a imitar lo que ven y lo que escuchan, y mucho más si las escenas discurren de manera reiteradas, y se escenifican con la vehemencia y gracia con que la publicidad condujo el caso del niño al que aludimos. Y es que si estamos por los valores hay que estar al pendiente de todo aquello que opera en vía contraria.

En el mes de diciembre ya no se ve esta publicidad todos los elementos del principio,  sino que aparece con algunas modificaciones, mas ya el daño fue hecho. Ojalá que el caso pueda servir de ejemplo para reaccionar a tiempo, e incluso poner correctivos de ley. La sociedad dominicana está aturdida de tanta corrupción y toda clase de actos delictivos, y por eso se clama por doquier la educación en valores, y en énfasis en la prevención principalmente desde la niñez, por lo que los actos  contrarios a este propósito,  deben ser  reprobados.

Ningún sector, como en este caso la publicitaria y el canal o los canales de televisión, pueden pasar por alto que  la niñez y los cuidados sobre ella, están sujetos no solo a la prédica sobre la inculcación de valores en esa etapa, sino también al Código de Protección de Niños, Niñas y Adolescentes (Ley 136 / 2003) y la Convención Internacional sobre la niñez que buscan proteger de cualquier daño a la población infantil. Como bien se ha dicho en cumbres internacionales sobre la niñez "No hay causa que merezca más alta prioridad que la protección y el desarrollo del niño, de quien dependen la supervivencia, la estabilidad y el progreso de todas las naciones y, de hecho, de la civilización humana"


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba