Comentarios Recientes

0
Redacción

Redacción


Covid-19 en fin de año


  • 30.12.2020 - 12:00 am

La intensificación de las actividades sociales propias de la época, viene arrastrando  un rebrote de la pandemia del Covid-19, con lo que se agrava el clima de intranquilidad y sosiego de la familia dominicana. 

Las últimas estadísticas oficialmente ofrecidas indican un notable aumento de los casos de contagio de la enfermedad, elevándose por encima del 31 por ciento. Aunque todavía los niveles de ocupación hospitalaria a nivel nacional para el Covid-19 no hablan de un colapso sanitario, en algunos centros urbanos la situación comienza a preocupar.

La situación se pudiera acentuar más aún con las festividades de Año Nuevo, las cuales estimulan a la población a violentar el protocolo sanitario que exige el uso de las mascarillas, la norma de la distancia social o física y el lavado de las manos, como conjunto de reglas para prevenir y proteger a la población del contagio de la enfermedad.

Las violaciones a esas reglas en el período de fin de año, ponen en evidencia la propensión de buena parte de la población dominicana a no respetar nada que signifique reglamentar la vida social. El entrenamiento de la gente común en las prácticas de la sociabilidad primaria y afectiva basada en relaciones informales, es mucho más fuerte que el ideal de un hombre racional y respetuoso de las reglas sociales como son los patrones legales.

Por esas razones se observa cómo la gente tiende a conglo­merarse en los espacios públicos de diversión y entretenimiento, en los cuales se hace gala de la irracionalidad de la “juntadera” y de la alegre tentación por desconocer y violar las leyes y los protocolos. Por eso también esa fuerza primitiva desborda la capacidad de la autoridad, la cual lucha afanosa por al menos aplicar la ordenanza del “toque de queda”. 

En consecuencia, es previsible que después de las fiestas de año nuevo los índices de positividad del contagio se eleven aún más, recrudeciendo los efectos dañinos de la horrible pandemia que no solo atemoriza a los dominicanos, sino que sigue amenazando a la humanidad entera.

No obstante, las autoridades, ante su impotencia, deben mantener firme el protocolo sanitario y restrictivo, para que de esta pandemia no solo aprendamos a aplicar los avances de la tecnología a los nuevos métodos de trabajo, sino que al mismo tiempo aprendamos a respetar las leyes y las autoridades para consolidar el orden institucional, que nos garantice la sana y pacífica convivencia. Los dominicanos debemos pasar de una sociedad primaria y emotiva, a una sociedad organizada bajo el imperio de la racionalidad y la formalidad de la Ley y del Estado impersonal. 

Así como en educación estamos echando las bases para una educación tecnologizada y de mayor calidad, debemos hacer lo mismo con la convivencia social dentro del orden institucional legal y racional.

¡Cuidémonos y aprendamos!


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba