Comentarios Recientes

0
Ramón Enrique Marmolejos

Ramón Enrique Marmolejos


Cuida tu corazón de la avaricia


  • 19.09.2019 - 04:20 pm

"Le dijo uno de la multitud: Maestro, di a mi hermano que parta conmigo la herencia. Mas él le dijo: Hombre, ¿quién me ha puesto sobre vosotros como juez o partidor? Y les dijo: Mirad, y guardaos de toda avaricia; porque la vida del hombre no consiste en la abundancia de los bienes que posee. También les refirió una parábola, diciendo: La heredad de un hombre rico había producido mucho. Y él pensaba dentro de sí, diciendo: ¿Qué haré, porque no tengo dónde guardar mis frutos? Y dijo: Esto haré: derribaré mis graneros, y los edificaré mayores, y allí guardaré todos mis frutos y mis bienes; y diré a mi alma: Alma, muchos bienes tienes guardados para muchos años; repósate, come, bebe, regocíjate.        

Pero Dios le dijo: Necio, esta noche vienen a pedirte tu alma; y lo que has provisto, ¿de quién será? Así es el que hace para sí tesoro, y no es rico para con Dios.  Dijo luego a sus discípulos: Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni por el cuerpo, qué vestiréis. La vida es más que la comida, y el cuerpo que el vestido. Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? ¿Y quién de vosotros podrá con afanarse añadir a su estatura un codo? Pues si no podéis ni aun lo que es menos, ¿por qué os afanáis por lo demás? Considerad los lirios, cómo crecen; no trabajan, ni hilan; mas os digo, que ni aun Salomón con toda su gloria se vistió como uno de ellos. Y si así viste Dios la hierba que hoy está en el campo, y mañana es echada al horno, ¿cuánto más a vosotros, hombres de poca fe? Vosotros, pues, no os preocupéis por lo que habéis de comer, ni por lo que habéis de beber, ni estéis en ansiosa inquietud. Porque todas estas cosas buscan las gentes del mundo; pero vuestro Padre sabe que tenéis necesidad de estas cosas. Mas buscad el reino de Dios, y todas estas cosas os serán añadidas.”  (Lucas 12:13-‬31)
   
El Codiciar es el deseo de poseer lo que le pertenece a otro. Generalmente cosas tangibles. La palabra hebrea, "Codiciar", también se traduce "Desear", que se refiere también a un deseo descontrolado y egoísta que se convierte en amenaza a los derechos básicos de los demás.
   
Cuando nos acercamos a la Biblia, que es la palabra de Dios, debemos rogarle a Dios que nos ayude a entenderla y comprenderla, para no tan solo ser oidores de ella, sino también hacedores de la palabra de Dios, ya que el pecado a cegado nuestro entendimiento para que no resplandezca la luz del evangelio en nuestros corazones de dónde salen muchas cosas malas y horribles, como nos enseña Dios y su palabra: "Y llamando a sí a toda la multitud, les dijo: Oídme todos, y entended: Nada hay fuera del hombre que entre en él, que le pueda contaminar; pero lo que sale de él, eso es lo que contamina al hombre. Si alguno tiene oídos para oír, oiga. Cuando se alejó de la multitud y entró en casa, le preguntaron sus discípulos sobre la parábola. Él les dijo: ¿También vosotros estáis así sin entendimiento? ¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar, porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale a la letrina? Esto decía, haciendo limpios todos los alimentos. Pero decía, que lo que del hombre sale, eso contamina al hombre. Porque de dentro, del corazón de los hombres, salen los malos pensamientos, los adulterios, las fornicaciones, los homicidios, los hurtos, las avaricias, las maldades, el engaño, la lascivia, la envidia, la maledicencia, la soberbia, la insensatez. Todas estas maldades de dentro salen, y contaminan al hombre." (Marcos 7:14-‬23)
   
Sobre éste pecado de la codicia, Dios habla muy fuertemente de él, y es reprendido constantemente en la palabra de Dios: "Sabe el Señor librar de tentación a los piadosos, y reservar a los injustos para ser castigados en el día del juicio; y mayormente a aquellos que, siguiendo la carne, andan en concupiscencia e inmundicia, y desprecian el señorío. Atrevidos y contumaces, no temen decir mal de las potestades superiores, mientras que los ángeles, que son mayores en fuerza y en potencia, no pronuncian juicio de maldición contra ellas delante del Señor.    

Pero éstos, hablando mal de cosas que no entienden, como animales irracionales, nacidos para presa y destrucción, perecerán en su propia perdición, recibiendo el galardón de su injusticia, ya que tienen por delicia el gozar de deleites cada día. Éstos son inmundicias y manchas, quienes aun mientras comen con vosotros, se recrean en sus errores. Tienen los ojos llenos de adulterio, no se sacian de pecar, seducen a las almas inconstantes, tienen el corazón habituado a la codicia, y son hijos de maldición. Han dejado el camino recto, y se han extraviado siguiendo el camino de Balaam hijo de Beor, el cual amó el premio de la maldad." (2 Pedro 2:9-‬15)

Dios te ordena que cuides tu corazón para él bien tuyo y de tu familia y todos los que te rodean, y así ser un ciudadano ejemplar para tu nación y que esto sea una prioridad en la vida de cada ciudadano, escucha la voz de Dios: "Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones.  No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón;  Porque son vida a los que las hallan, Y medicina a todo su cuerpo.  Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; Porque de él mana la vida.  Aparta de ti la perversidad de la boca, Y aleja de ti la iniquidad de los labios.  Tus ojos miren lo recto, Y diríjanse tus párpados hacia lo que tienes delante.  Examina la senda de tus pies, Y todos tus caminos sean rectos.  No te desvíes a la derecha ni a la izquierda; Aparta tu pie del mal." (Proverbios 4:20-‬27)
   
Para cuidar tu corazón de la codicia necesitas con urgencia al único que puede ayudarte a cuidar  y limpiar tu corazón. Necesitas ir a los pies de la cruz del Señor Jesucristo, el cuál le dará un corazón nuevo a todos aquellos que con sinceridad de corazón y guiados por el Espíritu Santo y les perdonará todos sus pecados, porque Dios y enseña que tienes un corazón muy engañoso: "Bendito el varón que confía en Jehová, y cuya confianza es Jehová. Porque será como el árbol plantado junto a las aguas, que junto a la corriente echará sus raíces, y no verá cuando viene el calor, sino que su hoja estará verde; y en el año de sequía no se fatigará, ni dejará de dar fruto.  Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras." (Jeremías 17:7-‬10)
  
 Dios te promete darte un corazón nuevo: "Y les daré un corazón, y un espíritu nuevo pondré dentro de ellos; y quitaré el corazón de piedra de en medio de su carne, y les daré un corazón de carne, para que anden en mis ordenanzas, y guarden mis decretos y los cumplan, y me sean por pueblo, y yo sea a ellos por Dios." (Ezequiel 11:19-‬20)
   
Es tiempo de tener Un Encuentro con Dios para apartarte de la avaricia y así cuidar tu corazón del mal camino para el bienestar tuyo y la nación.
- Todas estas citas bíblicas las encontrará en la Biblia Reina Valera 1960-


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba