Comentarios Recientes

0
Samuel Reyes

Samuel Reyes


La Escuela Después de la Pandemia (1)


  • 03.12.2020 - 12:00 am

Todo el sistema educativo nacional debe dar un giro positivo de calidad aprovechando la pausa forzada por la crisis de la pandemia con miras a establecer un proceso de enseñanza aprendizaje que eleve la eficiencia de los cuantiosos recursos invertidos.

El sector educativo público debe ser el mejor ejemplo de apego a la Constitución de la República y a la Ley General de Educación, sin embargo, es tan ambiguo como lo es diversificado el sector privado. 

A pesar de sus diferencias, la educación pública y privada deben compartir una visión común como la establecida por el marco constitucional y legal de la nación. Cuando el sector educativo público se aparta de ese marco, desestabiliza el sistema y lo hace ineficiente. Esa es una de las razones por la que la educación privada tiene mejor calidad que la pública: Porque se regula por una visión más apegada a la Carta Magna y a la Ley. Esto pasa en el sector público culpa a veces de la miopía, otras a la indiferencia, otras por maquinaciones contra la identidad nacional de algunos gurús que desdeñan la importancia de la educación basada en nuestros valores históricos. 

Esto se verifica, por ejemplo, en que la educación privada aprovecha bien la supervisión y apoyo técnico de la burocracia del Ministerio de Educación, pero el mismo sector público, teniéndola ingénita, no le saca el mejor partido debido a que las escuelas públicas como instituciones sociales no logran conformar, como regla general, una comunidad educativa exitosa. Por eso la estructura técnica del MINERD puede ser excelente pero la gestión de los centros públicos en general no. 

Nuestra propuesta no es que la escuela pública perciba la escuela privada como su paradigma, sino que se aliste a brindar un servicio estandarizado de tal calidad que, sea factible a todas las familias dominicanas y no solo una opción para los padres con menos recursos. Por tal razón la inversión de los recursos públicos debe considerarse como lo determinante de que la educación sea pública. Si a un estudiante de escasos recursos le es pagada su matrícula en una institución privada esto debe considerarse también como educación pública porque lo que hace que la educación sea pública es la inversión pública y esa inversión pública puede positivamente, por ejemplo, favorecer la diversidad. 

En las aulas de la escuela pública y privada debe notarse la diversidad. Esto implica, como dice el Dr. Harro Van Brummelen, que “los maestros deben ser sensibles y deben planificar la enseñanza de diversas aptitudes y estilos de aprendizaje, diversas necesidades especiales, diversos trasfondos culturales, étnicos y religiosos, diversas expectativas de los padres de familia, entre otras.”


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba