Comentarios Recientes

0
Nadia Tavárez

Nadia Tavárez


Perdón


  • 30.08.2019 - 05:08 pm

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial. Mateo 6:14

La palabra perdón viene del verbo activo transitivo perdonar que se compone del latín tardío “perdonāre”, y del prefijo “per” a través de “donāre” que quiere decir dar.
   
El perdón es una decisión muy personal que ayuda a liberar los deseos de venganza por quien ha cometido algún agravio, independientemente de si o no lo merezca, y a eliminar el fuerte dolor que presiona el corazón cuando se tiene prisionera a una persona que quizás ni conoce el nivel del daño que ha ocasionado.
   
Este tema está enlazado con la emoción que lleva al sentimiento, donde ambos procesos están íntimamente relacionados, pero son totalmente diferentes, pues la primera tiene su origen en la respuesta del sistema nervioso, y el segundo en la interpretación cerebral.
   
Es un error permitir que una emoción negativa, como la ira, defina un sentimiento de dolencia en el corazón, como el odio, que nace de la elaboración mental con un ego muy herido que lleva a la persona a sentirse desequilibrada, solitaria, triste y vengativa.
   
El proceso del perdón se da de forma muy diferente en cada persona, y es que, hay una que después de la reconciliación vuelve a la convivencia, mientras que otra puede tardar minutos, horas, días, semanas, meses, años, o quizás nunca vuelva a la misma.
   
Es entendido que la decisión de perdonar no es pasar por alto una ofensa, tampoco es justificar el daño recibido, mucho menos es aprobar la misma, ni actuar como si no te hubiesen dado el maltrato, no es dejar que los demás se aprovechen de ti, y tampoco es celebrar lo que no entiendes, sino es renunciar al resentimiento que tienes en tu interior, ese que está marcando tu vida al mantenerte una cautiva de la libertad.
   
 En ocasiones, he escuchado decir “yo perdono, pero no olvido”, y está muy correcto, porque el perdornar no significa olvidar, sino tener la capacidad de recordar sin dolor, pues el perdón es del corazón y el olvido es de la memoria.
   
Es gratificante tener la actitud de perdón que vence el mal con el bien, y junto a esto, disfrutar de un sin números de beneficios, dentro de los cuales están: protege tu salud mental, te da felicidad, potencia tu bondad, mantiene tus relaciones, fortalece tu conexión con los demás, estabiliza tu espacio personal, familiar, laboral y social, y mejora tu salud física.
   
El bienestar de tu salud emocional empieza al momento de detener el mal que esparces donde quiera que te encuentres, y de perdonar a quien consideras que te ha ofendido, consciente de que no toda persona entiende que no importa lo que te dice, sino como lo interpretas por el estado de ánimo que tengas.
   
Si sientes que te resistes al perdón, te daré algunos consejos que podrían ayudar a sentirte más importante, que a quien tienes en tu mente más que a ti misma, y son: analiza los hechos, reconoce tus faltas, acércate a la persona que le debes o te debe las disculpas, escucha lo que tiene que decirte, expresa cómo te has sentido, haz lo que puedas para solucionar las diferencias, perdónate a ti misma, pide perdón a tu contraparte, y finalmente perdona de corazón.
   
Tú tienes capacidad de tomar la decisión de soltar a esa persona que llevas dentro de ti, y cuando lo hagas, vas a obtener doble bendición de Dios, pues si lo haces, te estás bendiciendo a ti misma, y a quien lo recibe de ti.
   
Hoy es un día hermoso para que seas libre de ese sentimiento negativo, y empieces a vivir con emoción positiva la mejor experiencia de tu vida.

La autora es Licenciada en Psicología Organizacional


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba