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Maricela Ortiz

Maricela Ortiz


¿Por qué te abates y te turbas? Espera en Dios


  • 31.03.2020 - 12:00 am

“¿Por qué te abates, oh alma mía, Y por qué te turbas dentro de mí? Espera en Dios; porque aún he de alabarle, Salvación mía y Dios mío.? Salmo 42:11

Tenemos acceso directo de entrar en el reposo del Señor, por tanto, pidamos a Dios entendimiento para entender que estamos en Su presencia; y discernimiento para vivir enfocado en lo eterno, en aquellas cosas que nos posicionan en la Verdad y que fortalece nuestra fe. Es tiempo de pensar en serio con Dios, de entregar todas esas áreas que nos impiden que Él pueda hacer Su obra en nosotros. Vivir no es el fin, es un medio para llegar a las promesas de Dios y ver cumplido en nosotros Su propósito eterno.

Es tiempo de confiar en el Señor, no importa que el panorama se torne sombrío, hay una luz al final del camino que nos espera, que nos dice no temas, porque, aunque pases por el fuero no te quemarás y si por las aguas no te ahogarás. Pongamos nuestra esperanza en Aquel que dijo que nunca nos dejarías, que estaría hasta el final con nosotros, y el que prometió vida eterna con un desenlace glorioso. Es el momento de rendirnos y decidir por completo que Cristo gobierne mi vida. Lo grandioso que nos puede pasar a todos es tener a Cristo, porque en Él es que tenemos paz.

Nuestra fe tiene que fortalecerse y mantenernos firmes creyendo, aún en medio de las circunstancias, ya que, el Señor quiere hallar fe en nosotros. Es nuestra carta de presentación, porque sin fe es imposible agradar a Dios. Necesitamos una fe inquebrantable que sabe esperar, que no se aflige ni se entristece, más bien, se goza y confía. Es entender lo que dice Hebreos 11:1 “Es, pues, la fe la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve.” Tenemos a Cristo Quien nos habita, solo miremos en nuestro interior y allí lo encontraremos, inundando nuestro corazón, y llenándonos de Su paz, amor, paciencia, gozo y verdad, porque desde el momento que lo aceptamos y recibimos como Señor y salvador de nuestras vidas, y comenzamos a vivir para agradarle, desde esa coyuntura ya entramos a Su presencia, por lo tanto, creamos en sus promesas, porque fiel es el que nos llamó a Su luz admirable.

  “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” Jeremías 29: 11-30

“Alzaré mis ojos a los montes; ¿De dónde vendrá mi socorro? Mi socorro viene de Jehová, Que hizo los cielos y la tierra. No dará tu pie al resbaladero, Ni se dormirá el que te guarda. He aquí, no se adormecerá ni dormirá El que guarda a Israel. Jehová es tu guardador; Jehová es tu sombra a tu mano derecha. El sol no te fatigará de día, Ni la luna de noche. Jehová te guardará de todo mal; El guardará tu alma. Jehová guardará tu salida y tu entrada Desde ahora y para siempre.” Salmos 121

Tu negocio no quebrará, no verán tu derrota. Quiero hablarles bajo este tema a todos los hombres y mujeres de negocios que han estado angustiados y turbados sus corazones, creyendo no poder levantarse luego del turbión, debo decirles que Dios es Dios de dioses, dueño del oro y la plata, que Él es fiel, Él no te dejarás caer, Él no permitirá tu quiebra, Dios prometió bendecirte siempre, por tanto, levántate y créele, confía en Él.

Procede en Su justicia, y no tomes decisiones basadas en la circunstancia, aguza tus oídos y escucha Su voz. No mires atrás, enfócate y comienza con nuevas fuerzas. Los grandes magnates y millonarios del mundo antes de estar donde están, primero experimentaron múltiples derrotas, de situaciones que creyeron nunca resurgir, sin embargo, sus fuerzas en continuar y lograr sus objetivos los posicionaron en la lista de los grandes millonarios de estos tiempos. Si quieres victoria, construye tu historia, este es tu tiempo, solo levántate y cree.

Dice la Palabra de Dios en Proverbios 10:22 que “La bendición de Jehová es la que enriquece, Y no añade tristeza con ella.” Además, nos recuerda el seguro de mayor cobertura, con un alcance poderoso, influyente y veraz, con promesas que nunca fallan. Solo cuidemos de obedecer este principio: “Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.” Proverbios 3: 9-10

Te vas a levantar, y vas hacer esto: “Encomienda a Jehová tu camino, Y confía en él; y él hará.” Salmos 37:5 Sabes por qué es necesario hacer esto, porque “El que confía en sus riquezas caerá; Mas los justos reverdecerán como ramas.” Proverbios 11:28

Hoy te dice el Señor: “Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis. Entonces me invocaréis, y vendréis y oraréis a mí, y yo os oiré; y me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón.” Jeremías 29: 11-30

“pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.” Isaías 40:31

“Mi escondedero y mi escudo eres tú; En tu palabra he esperado.” Salmo 119:114

“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.” Romanos 5:3-5

“Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió.” Hebreos 10:23


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