Comentarios Recientes

0
José Calderón

José Calderón


Revolución industrial 4.0: ¿Oportunidad o amenaza para la industria local?


  • 23.12.2019 - 12:00 am

Sumamente interesante la reciente charla de Paola Santana titulada “Industria 4.0, Disrupción Tecnológica de Alto Impacto”, auspiciada por la AIREN. No muchos dominicanos pueden ilustrar una charla de ese tema con la experiencia y resultados de sus propios emprendimientos. 

La ponencia fue aleccionadora y estimulante, pero, a mi juicio, la experta pudo contextualizarla para, después de su estimulo vivencial, hacernos palpar nuestra realidad y recomendarnos estrategias y políticas para posicionarnos mejor ante las oportunidades y desafíos de la IR 4.0. En particular, debió mencionar la necesidad de crear un ecosistema para innovar y emprender en la República Dominicana. Sencillamente, una idea no puede pasar a ser producto o servicio; y un equipo de emprendedores no puede convertirse en una organización escalable, con la misma rapidez, fluidez y probabilidad de éxito en el Valle del Cibao que en el Silicon Valley. Una verdad casi axiomática.

En República Dominicana existen grupos de investigación, los cuales no son necesariamente grupos de innovación (“pockets of innovation”), y, por eso, nuestra escasa investigación y el desarrollo no están orientados a producir soluciones reales del mercado. Pero un pocket of innovation tampoco es un ecosistema, donde más actores multidisciplinarios participan con una filosofía de trabajo abierta, participativa y emprendedora, y están deliberadamente orientados a crear ventajas competitivas, soluciones de problemas y nuevas oportunidades o transformar modelos de negocios y procesos críticos. 

La adopción de la IR 4.0 promete mejoras substanciales en la eficiencia operativa y organizacional de las empresas, productos de la integración, automatización y optimización de los procesos productivos. Pero, RD está débilmente posicionada para insertarse en la IR 4.0, según el Forum Económico Mundial en su “Readiness for the future production Report (2018)”. El país muestra una preocupante posición comparativa frente a los demás países y particularmente muy bajos niveles en una escala de 10 en tres índices claves interrelacionados: Marco Institucional (4.2) (81); Capital Humano (4.3) (76) y; Tecnología & Innovación (3.5) (76). 

En particular, la falta de una masa crítica de talentos en RD convierte la IR 4.0 en una amenaza, porque es el capital humano el factor más importante para transformar las empresas, aún en las más tecnológicas. Es un proceso intensivo en capital humano de arriba hacia abajo (jefes); de abajo hacia arriba (empleados y gerentes), hacia los lados (colaboración departamental) y hacia afuera (colaboradores del ecosistema). Por eso es imperativo desarrollar talentos con una mentalidad y cultura innovadora, dotados de habilidades y capacidades para desarrollar nuevas y mejores ideas, adaptándose a los cambios y exigencias presentes y futuras de la IR 4.0.  El propósito es hacer de la innovación una práctica de todos y no sólo de unos cuantos. 

A Paola le preocupaba el “timing” de la transformación industrial, en su charla magistral. En el contexto local, a mí primero me preocupa el “propósito” y la “cadencia” de nuestras instituciones para catalizar y guiar las transformaciones necesarias para la IR 4.0. La realidad es que nos movemos lentos (cadencia) y no necesariamente estamos cohesionados en la generación de bienestar colectivo en forma competitiva, inclusiva y sostenible (propósito), lo cual nos desenfoca en la creación de las capacidades estratégicas correctas para aprovechar los beneficios de la Revolución 4.0 (“timing”). 

Precisamente, una de esas capacidades para aprovechar los beneficios de la IR 4.0 y ser más resilientes a sus propios impactos, es crear un Ecosistema de Innovación & Emprendimientos, donde converjan los cuatro actores principales (empresarios, gobierno, academia y ciudadanos). En el caso de Santiago lo llamo START-UP Santiago, el cual ya tiene una Mapa de Ruta bien definido para la implementación de su primera fase, tan pronto exista el apoyo público-privado. 

Tradicionalmente, todas las asociaciones empresariales siguen una agenda individual y, por su pensamiento orgánico, algunas casi no generan “valor compartido: valor social y económico”. Bien, la Agenda Regional de Desarrollo (ARD) es una gran oportunidad para unificarlas en la consecución de un propósito superior, bajo el liderazgo de APEDI. START-UP Santiago proveería el espacio de convergencia para que las asociaciones empresariales impulsen dicha Agenda, utilizando la sinergia de sus capacidades. Y lo puede hacer porque el Ecosistema opera de modo estratégico, pragmático, sistemático y orientado a producir resultados, y no invierte tiempo en hacer planificaciones de 10 años como en la antigua URSS.  

No creo que la actitud del empresariado local sea de “esperar a ver qué pasa” con la Revolución Industrial 4.0, pero me preocupa que no estemos avanzando para aprovechar el potencial de este espacio de convergencia, abierto y colaborativo que se llama Ecosistema.  De manera que, dependiendo de nuestra actitud final, convertiremos la Revolución Industrial 4.0 en oportunidad o amenaza.  

El autor es promotor de los ecosistemas regionales de emprendimientos, productividad e innovación, según propuesta depositada en el Consejo Nacional de Competitividad en enero 8 del 2019, anunciada posteriormente por el Presidente de la República en su discurso del pasado 27 de febrero y enriquecida por líderes e instituciones empresariales de Santiago, desde noviembre 24 del 2016.

Dedicado a las asociaciones y líderes empresariales que promueven la Agenda Regional de Desarrollo. 


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba