Comentarios Recientes

0
Ingrid González de Rodríguez

Reflejos

Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@lainformacion.com.do

La Biblia, el libro de los libros


  • Ingrid González de Rodríguez | 22-10-2020

En las sociedades organizadas un ser humano nace y su nombre se anota en un libro y en un libro se registra su nombre cuando camina hacia la luz de Cristo. Sin el libro no es posible concebir la civilización y tanto en las sociedades antiguas del pasado, como en las más avanzadas y tecnológicas del presente, el libro constituye un símbolo del conocimiento y el saber.  Testimonio de la historia, el libro es la prueba irrecusable del afán humano de poner por escrito, y convertir lo caduco en perenne o lo transitorio en imperecedero. Tablillas de barro, papiro, papel, pantalla… cualquiera que sea su soporte físico, el libro, compendio de datos e información que se transmite, permanecerá por siempre, mientras los textos, los signos y los relatos existan en las sociedades humanas.   

Al principio era la oralidad y la mayor parte del saber del mundo antiguo se transmitía de forma oral, debiendo ser memorizado. La capacidad de comunicación oral lleva sobre el planeta más de 200.000 años, se pintaban imágenes en las cuevas desde hace más de 35.000 años, no obstante, la conversión de esas imágenes en un lenguaje escrito por medio de palabras, se dio más tarde, hacia el año 4.000 a. C., cuando en Egipto y Mesopotamia, aparecen los primeros intentos del hombre de hallar una manera de escribir lo que pensaba, por medio de una configuración abstracta de signos y sonidos para representar la realidad y comunicar el pensamiento.   Lo lograron, por medio de los caracteres de la escritura jeroglífica y del sistema cuneiforme, en forma de cuñas, con su sentido comunicativo, aportaron grandes beneficios a la humanidad. Con la escritura se simplificaron innumerables y complicados sistemas de comunicarse, una hazaña intelectual de grandes proporciones hizo posible la aparición del lenguaje escrito, centralidad del libro, es la aparición del signo lingüístico, el vuelo más prodigioso de la mente humana, hecho realidad cuando la palabra oral se materializó del sonido a la palabra escrita, de ser oída a ser leída, como una serie de signos en la materia, el papel o el barro.  

Fue muy grande el impacto que causó en el siglo XV de nuestra era, la invención de la imprenta de tipos móviles por el alemán Johannes Gutenberg.  Fue una verdadera revolución técnica, que trajo como consecuencia la aparición del libro tal como lo conocemos hoy. Su popularización no se hizo esperar. El libro es un objeto cultural de gran valor. La tradición ha consolidado una serie de obras maestras que han dejado una huella en la historia de las civilizaciones. Un pequeño número de libros gobierna espiritualmente al mundo civilizado: los árabes se guían por el Corán, los chinos por las doctrinas de Confucio, los indios por los vedas, los persas por el Zendavesta y los cristianos se rigen por la Biblia.   

Los humanos somos los únicos seres autoconscientes capaces de concebir la trascendencia, “La Biblia” es el primer libro que se produjo en la imprenta de Gutenberg en 1456 y ningún otro libro ha influido tanto en la cultura e historia de occidente como la Biblia. Es el libro sagrado de los hebreos y los cristianos, uno de los grandes clásicos de la literatura mundial, un verdadero monumento espiritual donde sobresalen extraordinarios valores estéticos y temáticos: la exquisita belleza de sus imágenes y la emoción moral conmovedora.   

En el libro Como leer y comprender la Biblia. 1ª. ed. España: Editorial Mestas. 2013. PP. 9 y 10, Pedro Donoso Brandt,desglosa el contenido de la Biblia, cuenta su historia, y nos ofrece una serie de recomendaciones útiles y prácticas, al momento de su lectura.    

 “En casi todos los hogares Cristianos existe una Biblia, sin embargo, no significa que sea el libro más leído. Existe conciencia de que la Biblia es el libro sagrado de la casa, pero para muchos, la Biblia sigue siendo un hermoso libro que adorna nuestra biblioteca personal. Una pregunta válida es: ¿Porqué no es un libro más leído, con mayor frecuencia y profundidad?, y la respuesta parece ser, que es una lectura agotadora, porque invita a pensar y a reflexionar con gran intensidad. Es así como muchos comienzan a leerla, pero después de algunos capítulos, la dejan de lado. Esto sucede en muchos casos porque no es fácil comprender lo que se lee. En efecto, la Biblia nos presenta rápidamente muchos nombres y lugares desconocidos y si no sabemos ubicarnos geográfica e históricamente, nos perdemos. Es así como, para muchos, la Biblia es un libro que resulta extenso y difícil. Uno de los grandes problemas de leer la Biblia, sin tener una mínima noción técnica de lo que se lee, es la interpretación parcial – en algunos casos caprichosa -, otras veces errónea y, en el caso más grave fanática. Entonces esta lectura se transforma en algo más cercano a lo denso que a lo amoroso que hay en ella (…). Otro de los errores es la lectura al azar, sin reflexión, sin orden y sin motivo, y sin explicación alguna. Es bueno, por tanto, tener una cierta metodología para introducirse en ella. Es bueno comprender que no basta leer la Biblia con fe y devoción, es necesario o recomendable unir la fe, la oración y la devoción con el estudio sistemático y metodológico y con una mínima preparación para leerla. Entonces es bueno intentar resolver las preguntas siguientes: ¿cómo leerla, ¿por dónde comienzo?, ¿cómo comenzar? ¿qué necesito tener a mano? (…) una metodología que recomienda Pedro Donoso Brant: es la Biblia personal de estudio y reflexión- de preferencia no muy pequeña- de papel fuerte y especialmente que tenga buen margen, para poder subrayar los fragmentos más importantes y las cosas significativas, con posibilidad de registrar anotaciones de interés, como algunas reflexiones, impacto de lo leído, significado en nuestra vida. Otro punto de interés es el conocimiento del texto, esto es el índice, abreviaturas, fe de erratas, introducciones, notas, del editor, notas al margen, explicaciones especiales, etc. Esto es de gran ayuda para conocer lo que se leerá”.      

“En la condescendencia de su bondad, Dios para revelarse a los hombres, les habla en palabras humanas, respetando los procesos humanos. La palabra de Dios, expresada en lenguas humanas, se hace semejante al lenguaje humano, como la palabra del eterno padre, asumiendo nuestra débil condición humana, se hizo semejante a los hombres (DV 13)”.  

¿Qué es la Biblia?  

 “Biblia: palabra de origen griego – de donde proviene la palabra biblioteca que quiere decir libros. Este conjunto de libros al que llamamos Biblia se fue componiendo a lo largo de varios siglos. Transmisión oral, escrita como la conocemos hoy. La Biblia no fue escrita de golpe, llevó mucho tiempo más de mil años. Comenzó a escribirse alrededor del año 1250 a. C. y se puso punto final solo cien años después del nacimiento de Jesús. La Biblia, como hoy la tenemos, pasó por muchas etapas. Primero fue vivida, después fue contada y luego para que perdure escrita. Se escribió en tres lenguas diferentes: hebreo, arameo, y griego. Contiene 73 libros, separados así: 46 del Antiguo Testamento (se escribieron en Palestina, Babilonia, y Egipto); y 27 libros del Nuevo Testamento, (se escribieron en Palestina, Siria, Asia Menor, Grecia, Italia)”.  El pueblo hebreo, del que no se conservan muchos restos arqueológicos, recogió en el Antiguo testamento toda su tradición religiosa. En cambio, los cristianos cuyas creencias arrancan del tronco judío conservaron y atesoraron aquellos libros, a los que añadieron “Los Evangelios”, la fuente histórica más importante que poseemos sobre la vida de Jesús. Las palabras de la Biblia contienen todo el saber del cristianismo, a través del tiempo se ha podido acudir a ellas en busca de consejo, consuelo, inspiración, e ideales de vida, con la certeza de obtener una respuesta y la oportunidad de lograr una vida nueva renovada en el amor y la misericordia de Dios. por medio de las enseñanzas y promesas de Jesús.    

La palabra griega euaggelion, quiere decir, la recompensa que recibe el mensajero por haber llevado una buena noticia, también significa la “buena noticia misma". Marcos cuenta la historia de Jesús y con su Evangelio surge un nuevo género literario. Los tres Evangelios, llamados sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas) presentan un punto de vista general: análogo en la narración del nacimiento, pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.  


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba