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Ingrid González de Rodríguez

Reflejos

Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@hotmail.com

La Última Cena de Jesús en una hermosa pintura de Leonardo Da Vinci


  • Ingrid González de Rodríguez | 31-03-2021

Jesús nació en Belén en un pesebre, pues no había espacio disponible en el hotel del pueblo al que sus padres habían tenido que ir para ser censados. Y murió en el Monte Gólgota en Jerusalén, el Viernes Santo del año 30 d. C., clavado en una cruz en tiempos del gobernador romano Poncio Pilatos.    

La noche anterior a su Crucifixión Jesús cena con sus amigos y discípulos. Los Apóstoles son los protagonistas del este episodio que se conoce como “La santa Cena” o “Última Cena”. Es un momento muy importante en la vida de Jesús pues fue la última ocasión en que se reunió con sus discípulos para compartir el pan y el vino antes de su muerte.   

Este momento es considerado como el de la institución del Sacramento de la Eucaristía.  Otros dos hechos se incluyen en la escena de la Última Cena:    

1) El lavatorio de los pies de los Apóstoles.   

2) Las dos profecías de Cristo.  

Las profecías se cumplieron en las horas siguientes a la Última Cena, la traición de Judas y la negación de Pedro. En “La Última Cena” Jesús proclama el Mandamiento del amor (ámense los unos a los otros como yo los he amado). Tras la cena, Cristo y once de los apóstoles (todos menos Judas) salieron de la ciudad de Jerusalén, sucediéndose los episodios que inician la Pasión.    

El cuadro que observamos en esta imagen “La última Cena,” fue elaborada entre 1495 y 1497 por orden del Duque Ludovico Sforza de Milán. En la escena general de la obra, Cristo permanece firme en el centro extendiendo las manos hacia el pan y el vino en referencia a la eucaristía.    

De la luz mortecina, sin rigidez ni severidad, emergen los Apóstoles. La escena es imponente, y dirige el alma a la contemplación. Haciendo uso de la perspectiva central (que utiliza para representar la habitación), logra que el espectador enfoque la mirada en la figura de Cristo, quedando conmovido por la fuerza e intensidad de su mirada.   

 Leonardo Da Vinci dibuja la figura de los 12 discípulos que se han reunido alrededor de Cristo para celebrar la última comida de Pascua. Es un momento de máxima tensión emocional, cuando Cristo dice: Uno de vosotros me traicionará.    

La dramática angustia de los Apóstoles se transmite como una ola por toda la mesa, Leonardo intenta reflejar “los movimientos del alma”, es decir, las distintas reacciones individualizadas de cada uno de los 12 apóstoles, cuándo dice “uno de ustedes me entregará”, entre los Apóstoles hay un murmullo, unos se agitan, otros se asombran, otros se levantan de la mesa porque no han oído bien. Leonardo combina reacciones individuales, gestos, temperamentos…  Finalmente, Judas, el traidor, se siente aludido y se retira atemorizado.    

Aunque a través del tiempo, otros pintores ya habían hecho bellísimas obras de este episodio, la importancia de la obra de Leonardo, que pudimos observar “in situ” en la Catedral de Milán, radica en su nueva formulación del espacio, pues  nunca antes se había presentado “La Ultima Cena” de un modo tan dramático.  

 Esta composición ha inspirado a infinidad de artistas a través del tiempo, en todas las épocas, desde Rembrandt, a Andy Warhol.   

 ingridderodriguez@hotmail.com


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