Comentarios Recientes

0
Fanny Goris

Entrena tu Ser, Comienza tu Hacer

Fanny Goris | figconsulting@hotmail.com

¿Por qué a veces la motivación no nos funciona? 8 elementos que impulsan la motivación de nuestra gente


  • Benjamín Cedano | 12-03-2021

Apreciado lector y atletas intelectivos:

En este espacio “Entrena tu SER, comienza tu HACER” siempre estamos buscando la manera de presentarte distintas alternativas para impulsar tu rendimiento y productividad personal y profesional, pero sé que también puede pasarte, que si tienes personas bajo tu responsabilidad, estarás buscando nuevas formas para lograr un mayor “engagement” y productividad de tus colaboradores o equipo de trabajo. En esta ocasión, espero que sea tu caso y, que este artículo pueda ser útil para ti.  

Comienzo por clarificar lo que es la motivación, esta palabra proviene del latín motivus (relativo al movimiento), es aquello que mueve o tiene eficacia o virtud para mover; en este sentido, podemos decir que es el motor de la conducta humana. 

Y, puede que te hayas hecho algunas de estas preguntas: ¿Qué puede motivar a mi equipo?  ¿Qué los mueve a hacer las cosas bien? ¿Por qué no siempre están tan dispuestos a hacer lo que deben hacer? ¿Qué sería importante para esa persona que quiero retener en mi equipo? ¿Cómo me aseguro de que esté feliz y sea productivo al mismo tiempo?  

Lo primero, es entender que no todas las personas nos motivamos de la misma manera ni por las mismas cosas. Y, no es que quiera venir a complicarte las respuestas que andas buscando, sino que mi deseo es que puedan ser acciones efectivas, pues considero algo súper crítico que los colaboradores estén motivados y sean productivos.

Te explico, el interés por una actividad es “despertado” por una necesidad de “algo” y este “algo” es a su vez un mecanismo o vía que incita a la persona a la acción. Es decir, si tengo necesidad de que reconozcan mi esfuerzo, pues el “reconocimiento” puede ser un motivador, o bien; si mi necesidad es pasar más tiempo con mi familia, entonces la “flexibilidad horaria” o posibilidades de realizar “homeoffice”, serían excelentes formas de detonar motivación. 

Ahora bien, debes tener en cuenta que la motivación es como un proceso “autoenergético” de cada persona, por lo que esto limita gran parte de las motivaciones que solemos ofrecer a los colaboradores, es decir, solo ejercen una función de “agente activador externo”, pero que trata de desencadenar fuerzas interiores de la persona. Esto nos lleva a una conclusión: los incentivos, por sí mismos, tienen un valor motivacional limitado.

Por eso debemos construir o crear “agentes activadores internos” como, por ejemplo, algo que es obvio, pero que obviamos: La motivación depende en gran medida del vínculo que la empresa establezca con el colaborador. De hecho, podemos notar con gran facilidad cuándo una persona no siente ningún tipo de compromiso con su empresa o el vínculo emocional no es fuerte. Según estudios de una encuestadora, muy conocida en nuestro país, el 87% de los colaboradores a nivel mundial no se sienten comprometidos con su empresa.

Por eso, mi recomendación es que para motivar a alguien hagas una combinación de agentes activadores internos y externos. A continuación, te presento algunos de los tantos elementos que podrías combinar, dependiendo del puesto y de la persona: 

1.  Autonomía para administrar su tiempo o libertad para desarrollar un trabajo.

2.  Complejidad o tareas que le reten, que necesiten de su aporte personal.  

3.  Reconocimiento o muestra de la valoración y aprecio que sientes por el trabajo que realiza la persona.

4.  Recompensa económica que sea proporcional al esfuerzo y responsabilidad. 

5.  Aprendizaje significativo, porque cuando lo que aprende significa algo para la persona, cuando se ve en ello alguna utilidad personal, le hace sentir que su tiempo invertido en el trabajo es valioso, importante. 

6.   Ambiente de trabajo: parece poco transcendente para algunos, pero los factores ambientales o higiénicos son valorados por muchos colaboradores que entrevistamos. El frío o calor, el ruido, la iluminación, la calidad del aire, la ergonomía y todo aquello que afecte a la salud física o mental de la persona es clave para su rendimiento.

7.  Poder en estos días, con organizaciones cada vez más horizontales y donde la responsabilidad va descendiendo hacia los rangos inferiores, admitir tener un deseo de poder puede ser impopular. Pero sin dudas, las jerarquías si motivan a muchas personas. Pero, hay otra clase de poder que no se habla mucho y que es un gran motivador para muchos puestos: El “Poder de cambiar las cosas”. Puede que, empoderando más a un colaborador, puedas motivarlo eficazmente.   

8.  Propósito o una causa u objetivo que les inspire, que les haga mover, que les conecte con sus propios ideales, valores o sueños. Los colaboradores trabajan mejor cuando comprenden cuál es el propósito detrás del proyecto.

Existen tantas maneras diversas en las que podemos motivar, lo más importante es tener en cuenta que cada opción, de las que te presento, proporciona unas dosis distintas de motivación en cada persona.

Hasta la próxima vez, 


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba