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Ingrid González de Rodríguez

Reflejos

Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@lainformacion.com.do

Reflejos edición 21 de julio 2020


  • Ingrid González de Rodríguez | 21-07-2020

En el Museo Poldi Pezzoli de Milán contemplamos “La Virgen del libro” de Sandro Boticelli

Hay  una pintura de la Virgen, con el niño en el regazo, de Botticelli que se conserva en el Museo Poldi Pezzoli de Milán. La imagen se conoce con el nombre de “La Virgen del Libro”; en dicha obra, un libro está sobre una mesa y la madre se lo está enseñando al Hijo. Tenía muchos deseos de conocer ese museo y contemplar esa hermosa obra renacentista. En un viaje que hicimos a Milán, nos dirijimos al “Poldi”, y ante la hermosa escena ejecutada al temple sobre madera, que mide 58 centímetros de alto y 39,5 centímetros de ancho y está datada de 1480-1482. De inmediato, pensé en la trascendencia del libro como objeto que encierra la sabiduría humana y es tema simbólico de innumerables obras de arte, como es el caso de “La Virgen del Libro”. ​ 

Esta pintura hace gala del dominio de la perspectiva del artista florentino. En la escena el uso realista de la luz acerca los personajes representados al mundo real. Es un cuadro hermoso, que ha servido de base la oración de Moneñor Aguer (2011) Arzobispo de la Provincia de la Plata, titulada “Oración a Nuestra Señora del Libro”, que transcribimos a continuación:

“Nuestra Señora del Libro, Santísima Virgen María, 

sede de la sabiduría que, aceptando humildemente 

la gracia de la maternidad divina, 

has concebido a la palabra increada,  para que fuese Verbo Encarnado, pide para nosotros

el don de la aceptación de la verdad comunicada en la revelación, pide para nosotros

El don de la aceptación de la verdad  Comunicada en la revelación; Pide que sepamos 

obedecer al magisterio de la Iglesia, a fin de compartir con nuestros hermanos la caridad de la Santísima Trinidad,  revelada en los Libros Sagrados. 

Inspira a los escritores para que sus obras contengan mensajes de verdad, de paz, de justicia” 

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 El libro es un objeto que forma parte esencial de la vida cotidiana. Su larga historia se remonta al año 4,000 mil a. de C., la época en que los escribas sumerios inventaron la escritura y escribieron en tablillas de barro cocido sus signos en forma de cuña para contar historias. Desde los relatos de los sacerdotes y cronistas reales, libros jurídicos como el código de Hammurabi,  textos científicos y poéticos como la epopeya de Gilgamesh, hasta recetas de cocina o poemas quedaron registrados para la posteridad. 

Posteriormente los egipcios fabricaron papel utilizando la planta del papiro, el vegetal que crece a orillas del río Nilo. Las largas tiras que se enrollaban alrededor de un palo de madera y se pegaban con cola a varias hojas unas después de otras, en columnas verticales alrededor de un cilindro de madera que formaba el volumen. Su uso se mantuvo por mucho tiempo y se introdujo en occidente  a través de Grecia en el siglo VII antes de Jesucristo. Se escribió sobre papiro en copto y latín  egipcio, griego y árabe. Había escribas que se dedicaban a copiar los rollos que después se protegían con telas y llevaban una etiqueta con el nombre del copista. Los antiguos rollos de Papiro con largos textos en escritura jeroglífica se podían leer desenrollando a veces hasta cuarenta metros de largo. 

Con el tiempo el material que se usaba para escribir los libros fue cambiando, debido a que las tabletas y el papiro se deterioraban fácilmente.  En el siglo IV aparecieron los códices o cuadernillos de hojas de madera cubiertas de cera en las que se escribía con algo afilado, pudiendo el escribidor borrar después. Luego aparecieron los manuscritos, los verdaderos ancestros del libro. Fue trascendental en el siglo XV de nuestra era la aparición del libro, tal como lo conocemos hoy. El invento de la imprenta por el alemán Johannes Gutenberg causó gran impacto y tuvo como consecuencia inmediata la popularización del libro y con ello, la difusión del conocimiento y la extensión de la alfabetización.

Hay que cuidar la vida del libro por su sentido práctico y su valor como un bien cultural de gran insidencia en el progreso de la humanidad. Cuando apareció la televisión – como hoy aparece la globalización digital - sin meditarlo mucho se anunció la desaparición del libro. No obstante, ha ocurrido todo lo contrario una enorme cantidad de títulos aparece cada año, calculándose aproximadamente en más de un millón. 

Aunque hoy, preocupa a muchos el futuro del libro, frente a la gran revolución de la cultura escrita y todo lo que supone el salto del libro impreso al electrónico, con certeza podemos decir que el libro como principio no perecerá jamás. Ante la diversidad de lecturas posibles y los nuevos soportes físicos del texto, de ninguna manera estamos ante el fin del libro, o la desaparición del lector, por el contrario, la dificil, por no decir imposible, superación tecnológica del libro en papel, queda demostrada en el hecho de que un libro es Portátil, económico, se lee al ritmo del tiempo del lector, no necesita pilas, ni electricidad, nunca se estropea, y puede durar décadas o cientos de años. El libro es un ejemplo único de moderna y alta tecnología de punta que muy fácilmente se lleva a cualquier lugar.  

De Gutenberg a Internet, el punto no es si la humanidad ha dejado de leer o si el libro está en declive pues sabemos que la producción de libros convencionales se ha duplicado en los últimos 20 años y ningún indicador estadístico anuncia por ahora una disminución. En contraste, la actual cultura global de la Información digital y sus aportes al nuevo universo de los medios de comunicación terminan con un balance de las convergencias asociadas con la tecnología digital, la extensión de internet y el fenómeno de la globalización.  

El brillante panorama de los mas media, y de los contextos en los que emergieron y se han desarrollado por largo tiempo, registra la continua importancia de la comunicación oral y escrita, donde la influencia de los libros manuscritos o impresos es evidente. Actualmente, la cultura se sigue difundiendo y comunicando en gran medida a través de la letra impresa, hoy día la palabra página nos remite al papel, al igual que a la pantalla y el cyber espacio. Todo en bien de la lectura como proceso de crecimiento personal y profesional.

ingridderodriguez@hotmail.com


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