Comentarios Recientes

0
Ingrid González de Rodríguez

Reflejos

Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@lainformacion.com.do

Reflejos edición 26 de junio 2020


  • Ingrid González de Rodríguez | 25-06-2020

Emily Dickinson, una de las más destacadas poetas de habla inglesa

Emily Dickinson (1830-1886) fue una de las poetas más destacadas de la literatura norteamericana del siglo XIX. Su poesía, muy personal y original abarca temas universales como el amor, la soledad y la inmortalidad. Su vida se deja compendiar en su reclusión en su casa de Amherst y en la escritura y reescritura de su obra poética, escrita en breves combinaciones de versos yámbicos de tres o cuatro pies. 

Si bien su lenguaje es sencillo, la sintaxis de estas composiciones es de gran complejidad. Sus imágenes poéticas, ricas en alegorías y metáforas, son el resultado de una profunda observación de la naturaleza y de la vida. El lector actual siente el peso de los elementos alegóricos de su obra poética, pero no puede sino admirar la belleza de la obra y rendirse ante la expresividad de una imaginación desbordante.

Emily Dickinson nació en Amherst, Nueva Inglaterra, en 1830, en una época difícil para las mujeres. Al hablar de las figuras femeninas que enaltecieron la condición humana, Cordelia Callas (2012) explica que “era un tiempo de choques ideológicos y políticos, privaciones y falta de comodidades. Esto último se traducía en una pesada carga para las mujeres que eran las que se ocupaban de las tareas domésticas. Por otro lado, la ideología del puritanismo, era tan severa que, entre otras cosas no toleraba las expresiones artísticas más allá de la música religiosa. Para la ortodoxia leer novelas, jugar a los naipes, o bailar eran comportamientos licenciosos”.

 Al indagar en la vida y obra de Emily, vemos que ella trasciende el contexto. Emily estudió en la Academia de Amherst y en el Seminario Femenino de Mount Holyoke, Massachusetts apoyada por su familia. El rígido ambiente calvinista donde se formó, no pudo contener la obstinada  rebeldía que impregnó profundamente su honda concepción del Universo, sin embargo, a los 30 años se retiró de la sociedad y vivió como una anacoreta, limitándose a tener comunicación con algunos amigos a través de cartas. 

Por ejemplo, sus cuatro preceptores: “Benjamín Franklin Newton, quien le hizo leer en edad muy temprana a Emerson, y luego el Rev. Charles Wadsworth, el escritor Samuel Bowles y el juez Otis P. Lord, con quienes mantuvo una correspondencia abundante  y asidua a la que hoy recurren todos aquellos  que deseen ahondar en la aventura espiritual de tan peculiar  personalidad. En 1861, Emily se parapetó definitivamente en lo que ella llamó “mi blanca elección”, a partir de ese momento, no llevó otro color que el blanco. Se recluyó tras los muros del caserón construido antaño por su abuelo y allí vivió, en la atmóstera puritana de una pequeña ciudad, el ambiente de los años de la Guerra Civil. Muy pocos tuvieron ya acceso a ella, solo se conservó la diáfana imagen de “una Blanca mariposa de la luz. Murió en esa mítica penumbra en 1886. Sólo cuatro años después se publicó el primer volumen de sus 1775 poemas. Había escrito casi toda su obra entre 1858 y 1865, creando un estilo que se mantuvo incólume desde sus primeros versos y que llegó un siglo después a los lectores, tan cristalino como en el instante de su concepción. Al no haberse sometido a las exigencias de la publicación, su estilo es extraordinariamente libre, y remite en cada palabra, a la propia personalidad de la poeta. Es una escritura de soledad y de absoluta independencia”.   

Certidumbre

Yo jamás he visto un yermo

y el mar nunca llegué a ver

pero he visto los ojos de los brezos

y sé lo que las olas deben ser.

Con Dios jamás he hablado

ni lo visité en el Cielo,

pero segura estoy de adónde viajo

cual si me hubieran dado el derrotero

Ensueño

 Para fugarnos de la tierra

un libro es el mejor bajel;

y se viaja mejor en el poema

que en el más brioso y rápido corcel

Aun el más pobre puede hacerlo, nada por ello ha de pagar:

el alma en el transporte de su sueño se nutre sólo de silencio y paz.

ingridderodriguez@hotmail.com


Comentarios

Name of User
Sé el primero en comentar

Ir arriba