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Ingrid González de Rodríguez

Reflejos

Ingrid González de Rodríguez | ingridderodriguez@lainformacion.com.do

Reflejos edición 29 de abril 2020


  • Ingrid González de Rodríguez | 29-04-2020

Obra: Apología de Sócrates

Autor: Platón 

Platón es una figura central de la filosofía griega y el primer autor que escribió sobre los diversos aspectos de la tradición filosófica de occidente. Considerado uno de los filósofos más notables de todos los tiempos, Platón profundizó en todos los ámbitos del ser humano, especialmente en las cuestiones relacionadas con el concimiento, la realidad, la verdad, el bien, la belleza, el gobierno o la política, temas que han sido la materia prima de la discusión filosófica en el devenir del tiempo. 

El filósofo nació en Atenas, en el año 428 a. C.; en el seno de una familia muy antigua cuyos antepasados se remontaban a Codro y Solón. Su nacimiento y su vocación personal lo motivaban a la política, a la vez que la amistad e influencia de Sócrates lo llevó a dedicarse a la filosofía. Después de dos intentos de participación en la vida pública ateniense, la muerte de Sócrates lo desencantó de tales funciones, sólo se mantuvo su interés en los temas políticos, lo que le hizo otorgar un lugar central en su sistema a la teoría del estado. Frustrados los intentos de incursionar en política, el quehacer de Platón se centralizó en la reflexión filosófica, su intensa y brillante labor de escritor y la enseñanza en la escuela que fundó en el 387, en una finca dedicada a “Academo” y que por eso se llamó Academia. La escuela llegó a ser muy famosa. “La Academia”, en muchos aspectos constituyó la primera universidad de Occidente, pues  aparte de filosofía, también se enseñaba y se realizaban experimentos en todas las ciencias, las leyes y la medicina. Según sus biógrafos Platón prefería personalmente el estudio de las matemáticas y mantuvo una estrecha relación con todos los descubrimientos matemáticos del siglo IV. 

Obras 

A lo largo de su vida escribió siete cartas de “La Apología de Sócrates” y treinta y cuatro “Diálogos”, entre los que destacan “El Banquete”, Georgias, y Fedón”.  En la mayoría de ellos el personaje principal es Sócrates, quien fuera su maestro. Sócrates representa muchos papeles en los “Diálogos”, pero siempre es el punto central de la obra, así como el representante de los puntos de vista del propio Platón.

Estos textos han pasado a la historia como piezas fundamentales del pensamiento occidental. Platón plasmó sus ideas sobre el arte, la belleza, la política, el estado, la inmortalidad del alma y los valores ( como virtudes y actitudes humanas) en “Los Diálogos”. Por lo general su contenido se refiere a las diversas discusiones del filósofo con distintos interlocutores, que suelen ser sofistas. Se suele clasificar la obra de Platón en 4 grupos: los diálogos de juventud o socráticos, los del período de transición, los de la madurez, donde desarrolló sus principales teorías, y los calificados críticos. Entre todos, sobresalen la “Apología de Sócrates”, que aspira a reivindicar la figura del maestro, Critón, Eutrifón, Protágoras, Alcibíades, Ión, Hipías, Cármides, Lisis y Lachés. Al período de transición corresponden Georgias, Menón y Eutidemo (sobre los sofistas) y Cratilo. La obra correspondiente al período de la madurez incluye algunos de sus escritos principales: Fedón, Symposium o Banquete, Fedro y la República. Por último los diálogos críticos: Teeteto, Parménides, el sofista, el político, Timeo, Critias y Las Leyes.  

La obra de Platón se conserva completa. Es piedra de toque de la filosofía y de la cultura griega, además es un pilar de la cultura occidental. Además del valor de su contenido, su valor literario es notable, que le hace encontrar a su autor la expresiones y las metáforas más significativas y propicias para comunicar las particularidades de un nuevo modo de pensamiento. 

“Apología de Sócrates”, es un diálogo de autodefensa de Sócrates ante el pueblo de Atenas. brillantemente escrita por Platón consta del diálogo que hace Sócrates en el juicio al que es llevado acusado de no creer en ningún dios, de convertir el argumento más débil en el más fuerte, de ser un orador habilidoso y de corromper a la juventud. Sócrates comienza su defensa dirigiéndose al jurado y a todos los atenienses, asegurando ignorar la impresión, que lo dicho por sus acusadores, haya dejado en lo presentes, pidiendo que le fuera permitido demostrar que nada de lo dicho se ajustaba a la realidad. Sócrates dejó en claro que no utilizaría palabras rebuscadas, ni hermosos discursos para lograr convencerlos de que lo absolvieran, defendiendo ante todo la verdad y la justicia. 

ingridderodriguez@hotmail.com


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